Escaparates de verano para la perfumería Le Secret de Marais, en pleno centro de Madrid. Se utilizó una gama colorista y desenfadada acorde con la época, así como una composición piramidal para dar solidez al conjunto, y cuyas líneas rectas contrastaban con las curvas de los abanicos y las sombrillas, objetos elegidos por su directa relación con el verano.
En este escaparate de joyería de Madrid para la temporada de invierno, la esfera simboliza el planeta tierra, de cuyo interior, a tavés de la grieta, surge la materia prima para elaborar las piezas de joyería. Una arriesgada composición de elementos, así como muy escaso de artículos, como corresponde a su carácter exclusivo.
